El sábado 4 de julio a las nueve de la tarde.
Los jóvenes de la Parroquia acuden ante Jesús Sacramentado, expuesto en la Custodia, para darle gracias por los frutos del curso y adorarle. Mediante la escucha de la Palabra, el silencio y el canto surge el compromiso para vivir el tiempo de verano unidos a Cristo y testimoniar la fe ante los demás.

